Palabras predecesoras

Y saborear esa suave estela de eternidad
oculta en el pasar de las palabras que nos predecedieron

Para luego descansar en el indomable valle forman tus brazos,
Un momentáneo paraíso de ojos cerrados.
De entender que mi cuerpo no termina donde solía, sino hasta la salvaje cascada de lo que por tu cabello mis ojos creían.